Esto es un truco de magia

Estoy midiendo el poder de mi palabra. Creé el mundo y cada uno de sus cuerpos. Yo soy quien soy. Estoy de pie y sentada con el rostro hacia el sol. Yo soy quien soy. Pensé en los sonidos de las hojas de todos los árboles. Imaginé el color del agua, de las aguas. Conozco los movimientos finitos. Mis palabras establecen, destruyen y deforman todo aquello que pueda ser percibido. No sé el nombre de los cuerpos-objetos; no sé tu nombre. La tierra se hunde frente a mí para permitir la salida de bestezuelas pequeñas y ruidosas que esconderán todo lo que tomes con tu mano derecha. Tengo fe. Estoy rezando. Rezo con mis pulmones llenos de agua y mis manos sucias y ajenas que no te tocan. Yo soy quien soy.

¿Dónde estás? ¿quién eres? ¿hacia dónde vas? Yo ordeno el mundo, hago el día y la noche. Estoy detrás de tu voz y hoy me sentaré a tu mesa y comeré de tu plato. Te creé, erguido e idiota, imbécil y amargo. Entro en posesión tuya desde hoy porque yo soy el tiempo animal, yo soy la enfermedad de tu sexo, yo soy la presencia que descendió del árbol, soy, también, aquel silencio de la próxima tarde de este octubre.

Vienes a mí, erguido e idiota, imbécil y amargo. Caminas hacia mí porque te llamo desde el silencio y entre el rumor de ellos ¿cuál es tu nombre? Yo soy quien soy. Creé el mundo y te creé a ti. Vienes a mí, a pesar del vaivén contrario de tu cuerpo y del rumor de los otros. Yo soy quien soy, la bestia dulce.

Llegas para hundirte en la mansedumbre roja, espesa y tibia. Observas por primera vez la eternidad de las aves, esas aves. Quiero hablarte de la muerte, del gesto terrible de tus ojos que aún no percibes. Cabezas inútiles, sangrantes. Mis gigantes antiguos podrían caer a tus pies. Te mueves, me muevo. Te creé a ti y estoy dando nombre a todo lo creado ¿cuál es tu nombre?

Tres veces son la perfección porque se exceden las dos vulgares posibilidades. Yo soy quien soy. Estoy sobre ti, virginal, rabiosa, preñada de nuestros horrores. Yo soy quien soy, la mujer que aborta horrores. He decidido aprender acerca del movimiento para habitar tu tiempo. Estoy de pie entre ellos y sus ruidos. Estoy en la mañana a la orilla de los sudores. Estoy en la tarde hablando con espectros y demonios posteriores al dolor humano. Estoy en la noche como el anhelo y el arrepentimiento. He decidido ponerte en mí. Te creé y busco tu nombre.

Vienes a mí, como la lluvia sobre la tierra negra. Vienes y permaneces.

Vienes a morir en mí. Vienes con tus hombros erguidos y tu cabeza imbécil. Decidí ponerme en ti, busco tu nombre. Yo hice el gesto terrible de tus ojos para verlo al despertar cada mañana. Yo soy quien soy. Mis palabras ordenan el mundo. Vienes y permaneces. Decidirás dormir junto a mí, vienes y permanecerás, yo soy quien soy. Te creé y busco tu nombre.